Un hombre telefonea al periódico local para anuncia que él y su mujer han sido padres de quintillizos.
-¿Puede repetirlo?- Le dice la telefonista.
-No, no puedo, con cinco ya tengo bastante.
Un hombre telefonea al periódico local para anuncia que él y su mujer han sido padres de quintillizos.
-¿Puede repetirlo?- Le dice la telefonista.
-No, no puedo, con cinco ya tengo bastante.
Una vez un hombre llama a una casa y coge el teléfono el sereno y el hombre le pregunta:
-¿Y mi esposa?
Y el sereno responde:
En su cuarto.
-Luego el hombre dice:
¿Con quién?
Con un hombre, le responde el sereno.
-¡Entre! ¡Mátela! Dice el hombre.
No, no, yo no puedo hacer eso.
-Claro que sí, yo le doy esa orden, dice el hombre.
Esta bien, esta bien, y mata a la mujer.
-Ya la maté, dice el sereno.
-Y el hombre le responde;
Ahora sáquela de ahí y métala a la piscina.
-Pero señor, aquí no hay piscina dice el sereno.
¿Este no es el teléfono 232-5492?
-No, dice el sereno.
Ah pues, ¡Perdóneme!
Ring, ring, suena el teléfono a las cuatro de la mañana, al descolgar se oye una voz que pregunta:
-Aló, aló, ¿La familia Silva?
Una voz dormilona contesta:
-¡No tarado, la familia duerme!