Hoy me llamó una chica a mi casa y me dijo: “Es Día de los Enamorados. Ven a mi casa ahora que no hay nadie“.
Cuando llegué, no había nadie.
Archive for the ‘Otros Chistes’ Categoria
Comments (0) Posted on Tuesday, May 27th, 2008
. Dicen que la Caperucita Roja iba a la casa de su abuelita, cayó la noche y la aplastó.
Comments (0) Posted on Wednesday, March 5th, 2008
Va Caperucita Roja por el bosque, se encuentra al lobo feroz y él le pregunta:
¿A donde vas niña?,Y ella le dice: ¡A usted que le importa!
Y él dice: como ha cambiado este cuento.
Comments (0) Posted on Wednesday, March 5th, 2008
Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice:
. Abuelita, que ojos tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para verte mejor.
. Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:
Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para escucharte mejor.
. Caperucita vuelve a insistir:
Abuelita, que nariz tan grande tu tienes.
Y la abuelita le dice:
Es para olerte mejor.
. Abuelita que boca tan grande tu tienes.
Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:
¿A que viniste, a visitarme o a criticarme?
Comments (0) Posted on Wednesday, March 5th, 2008
. Dicen que la Caperucita Roja iba a la casa de su abuelita, cayó la noche y la aplastó.
Va Caperucita Roja por el bosque, se encuentra al lobo feroz y él le pregunta:
¿A donde vas niña?,Y ella le dice: ¡A usted que le importa!
Y él dice: como ha cambiado este cuento.
Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice:
. Abuelita, que ojos tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para verte mejor.
. Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:
Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para escucharte mejor.
. Caperucita vuelve a insistir:
Abuelita, que nariz tan grande tu tienes.
Y la abuelita le dice:
Es para olerte mejor.
. Abuelita que boca tan grande tu tienes.
Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:
¿A que viniste, a visitarme o a criticarme?